Ayer preguntaba @popiplo por Twitter que cuál creíamos que era el modelo de negocio de un videoblog. Yo respondí rápidamente con dos ejemplos: Reflexiones de Repronto y Malviviendo (que ya, que no es un videoblog). Pero no le bastó al compañero de Sin Futuro, quería algo un poco más desarrollado. Así que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que tenía pendiente una entrada para prepararme (a mí mismo) unos apuntes sobre cómo hacer un buen videoblog, éste me parece un buen tema a tratar en La Gaceta.
¿Qué tienen estos dos proyectos audiovisuales en Internet que los hace, a mi parecer, un negocio en potencia?
El primer elemento es la calidad del contenido y la fidelidad. El Doctor Repronto nos ofrece en cada una de las temporadas de este videoblog un trabajo de documentación y reflexión concienzuda que nos aporta tanto o más que cualquier artículo de prensa, pero con una diferencia: mientras los analistas políticos nos desmigan el Debate sobre el estado de la Nación, en este laboratorio nos encontramos de repronto con las relaciones entre las noticias sobre inmigración y las películas de zombies, Goofy y la segregación racial, o los himnos nacionales y los anuncios de de coches. Un cocktail con una pizca de actualidad, una pizca de cultura popular, otra de filosofía y una base del todo audiovisual que sostiene toda la reflexión. El esquema es el mismo en cada capítulo, con una calidad que, hasta ahora, no ha dejado de crecer.
Todo este combinado es capaz de dejarme con la boca abierta durante siete minutos, pero también a mi madre. Es muy probable que no interese al 95% de los que se están haciendo fotografías sin camiseta delante del espejo para el Tuenti, pero Internet es, ante todo, una diversificación de las audiencias, y Reflexiones de Repronto es capaz de crear fidelidad en un grupo relativamente amplio.
Malviviendo ha conseguido también una calidad altísima y creciente en su corta vida. El trabajo es distinto al de Repronto, se adapta más al de una serie de televisión corriente, pero precisamente por eso funciona incluso mejor que éste: Malviviendo es capaz de atraer a una audiencia como la de la televisión (no como la de la gente que ve series de televisión en Internet, no, como la de la televisión). Estamos hablando que esta serie la ve incluso el tipo de persona que envía "POLITONO ZURDO" al número que sea para que el Zurdo le avise de que le ha llegado un mensaje. Es más, esa misma persona visita con frecuencia la web, se suscribe a la Newsletter y lo agrega a Facebook: una vez más es un público fiel.
Pero a parte de una trama capaz de crear fidelidad, estos dos trabajos en Internet tienen una cosa más: una calidad audiovisual. No hablamos de la posibilidad de verlo en HD (que también es un lujo), sino de un uso correcto de los lenguajes audiovisuales. Malviviendo se ha hecho rápidamente un hueco en Internet porque ofrece una narración como la de la televisión y de la misma calidad (o mejor, incluso) que la de la televisión, pero con las ventajas que aporta Internet. Reflexiones de Repronto rompe algo más con los esquemas de lo que vemos en las cadenas de televisión, pero no deja de ser algo cercano al busto parlante al que tan acostumbrados estamos. El hecho de que se haga de pie junto a una pantalla debería ser, más que una diferencia, una lección para los realizadores de informativos: sin que necesariamente el presentador gane protagonismo, la expresividad y la capacidad de explicación podría revolucionarse con algunos cambios en esta dirección.
Y es que aunque el video en Internet tenga el deber de inventarse y ser original, no tiene por qué pisar lo que más de un siglo de cine y sesenta años de televisión han desarrollado. Todo lo contrario: es una suma.
Cualquiera de nosotros, estoy seguro, descargaría Malviviendo o Reflexiones de Repronto en su iPod o su dispositivo reproductor de video portátil del futuro para verlo en el trayecto de casa al trabajo o para verlo por la noche en el televisor, y la gran mayoría lo vería en televisión en un horario concreto de emisión. Por eso son diferentes de los videos de gaticos del YouTube. Por eso son negocio, y por eso son el futuro del video en Internet.
Sigo tomando notas. A ver si al final descubrimos por dónde hay que llevar BIDIOBLOJ.



3 insultos y demás miscelánea:
Tiempo al tiempo, a mí el negocio en principio me da un poco igual, pero tal vez en un futuro...
P.D: te ha quedado mu 2.0
Jo! Pues a ver cómo lo hago para que las cosas me empiecen a quedar menos 2.0... :(
Esta claro que calidad hay, pero de momento no veo que los videoblogs ganen dinero suficiente. Quizás sea la situación del mercado o quizás sea una mala gestión del modelo de negocio. De momento los que se lo han montado bien son los de que vida mas triste (que han pasado a la tv como presumo que sucederá con malviviendo) que ha encontrado su negocio más bien fuera de Internet, auqnue Internet ha sido su plataforma
y Calico Electrónico que aunque vaya a pasar a la televisión creo que está claro que reciben unos bonitos y cuantiosos ingresos de su página web, publicidad, merchandising, etc.
La cuestión está en que no veo publicidad ni patrocinio ni dinero en la inmensa mayoría de los videoblogs que se pueden ver y quiero descubrir que posibilidades de negocio hay en este mundillo del vídeo en Internet. Pronto investigaré este asunto y escribiré algo... o lo grabaré :D
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